Por Diego Martínez
Rafael Zaga Tawil, empresario mexicano señalado por un multimillonario fraude contra el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), fue detenido en Florida por autoridades migratorias de Estados Unidos.
Según registros del Departamento de Seguridad Nacional, Zaga Tawil se encuentra bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Detención del condado de Glades.
La detención del empresario ha vuelto a poner los reflectores sobre el exgobernador de Oaxaca y actual Senador plurinominal por Morena, Alejandro Murat Hinojosa y, el historial de corrupción e impunidad que rodea a su familia.
El caso Telra Realty, uno de los escándalos de corrupción más emblemáticos del sexenio pasado, se remonta a 2014, cuando el Infonavit —bajo la dirección de Alejandro Murat Hinojosa— otorgó contratos exclusivos a dicha empresa para la gestión de hipotecas.
Tras detectarse irregularidades en la adjudicación, el instituto, ya en la administración de David Penchyna, canceló los contratos, lo que derivó en el pago de una cuestionada indemnización de 5 mil millones de pesos a los Zaga Tawil, dinero que la Fiscalía General de la República (FGR) considera producto de un saqueo institucional.
El “Cártel Inmobiliario” y la sombra de los Murat
La detención de Zaga Tawil en el extranjero no es un hecho aislado, sino que se suma a un expediente creciente de presuntas operaciones ilícitas que cercan al exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat.
La trayectoria de la familia Murat ha estado históricamente marcada por acusaciones de enriquecimiento ilícito y el uso de prestanombres.
En Oaxaca, el sexenio de Murat Hinojosa enfrentó severas críticas por el presunto desvío de recursos destinados a la reconstrucción tras los sismos.
Diversas investigaciones han revelado que su administración otorgó decenas de contratos a empresarios como Óscar Gerardo Salcedo González, investigado en Colombia por lavado de activos y presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Además, el cerco sobre el exmandatario se ha estrechado tras revelarse sus vínculos con personajes designados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos. Destacando su participación en la empresa Fashion Rent a Car junto a Ezio Benjamín Figueroa Vázquez, operador financiero vinculado al narcotráfico por el Departamento del Tesoro.
A este panorama se suma el escándalo de CIBanco. Durante la gestión de Murat, el gobierno de Oaxaca comprometió más de 2 mil millones de pesos de deuda pública a través de esta institución.
En 2025, el Departamento del Tesoro identificó a CIBanco como una entidad de “principal preocupación” por lavar dinero proveniente del tráfico de fentanilo para cárteles como el CJNG y los Beltrán Leyva, lo que llevó a la revocación de su licencia.
Otro escándalo de corrupción que rodea a la familia Murat es el llamado Cártel del Despojo, una red criminal integrada por servidores públicos, notarios y grupos de choque que opera en Oaxaca mediante la falsificación de documentos, supresión de identidades y uso de violencia para arrebatar propiedades de alto valor.
Investigaciones del actual gobierno estatal y testimonios de víctimas señalan que esta estructura se consolidó durante el sexenio de José Murat Casab, sentando las bases de un sistema donde el Registro Civil, el Catastro y diversas notarías colaboraban para “matar legalmente” a propietarios o “resucitar” fallecidos y así simular transferencias de inmuebles.
Durante el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa (2016-2022), se registró un crecimiento exponencial de estas prácticas con un aumento del 400% en las denuncias por despojo.
Incluso exfuncionarios de su administración, como directivos del Instituto Catastral y del Registro Civil, han sido detenidos o investigados por su participación directa en esta red. Aunque Alejandro Murat ha negado vínculos directos con actos de corrupción, el gobierno de Salomón Jara sostiene que bajo su mandato se protegieron estos intereses y se otorgaron patentes notariales a individuos hoy señalados como operadores clave del cártel.
José Murat: El origen de la fortuna y el “estilo de gobernar”
El historial de Alejandro Murat no puede entenderse sin la figura de su padre, José Murat Casab, exgobernador de Oaxaca (1998-2004).
El patriarca del clan ha sido blanco de múltiples investigaciones internacionales. En 2015, una investigación de The New York Times reveló que la familia poseía una serie de propiedades de lujo en Estados Unidos, incluyendo condominios en el Time Warner Center de Manhattan, adquiridos a través de empresas fachada.
Durante su mandato en Oaxaca, José Murat fue acusado de represión política y de utilizar el aparato estatal para el beneficio personal. Se le vincula con el control de sindicatos de la construcción y transportistas como la CTM y Libertad hoy CATEM Joven. Estructuras que durante décadas han servido para el cobro de cuotas y el control territorial en el estado, operando muchas veces como brazos de choque armados.
La conexión entre padre e hijo se manifiesta en una red de “prestanombres” y socios que transitan entre el sector público y el privado. Mientras Alejandro enfrenta señalamientos por sus vínculos empresariales con Ezio Figueroa —operador financiero marcado por la OFAC—, el nombre de su padre sigue apareciendo en expedientes de enriquecimiento ilícito que nunca fueron concluidos en México.
Hoy, con la caída de socios estratégicos como Zaga Tawil y la presión de las agencias estadounidenses sobre el sistema financiero que la familia utilizó (como CIBanco), el cerco judicial sobre los Murat parece cerrarse, amenazando con desmantelar una de las dinastías políticas más polémicas del sur de México.

