CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró de forma categórica que su administración no recurrirá a la represión estatal frente a la radicalización de las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). “No vamos a caer en la provocación, no somos Díaz Ordaz”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina de este miércoles 3 de junio de 2026.
Las declaraciones ocurren tras el repunte de violencia y destrozos registrados en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Sheinbaum Pardo sugirió que estos actos vandálicos buscan sabotear la estabilidad del país en la víspera del Mundial de Fútbol 2026. La ejecutiva federal cuestionó que los manifestantes violentos sean verdaderos docentes, señalando una posible alianza entre facciones radicales de “ultraderecha y supuesta ultraizquierda” para desestabilizar a su gobierno.
Aunque la presidenta reiteró que las puertas del diálogo institucional permanecen abiertas, confirmó que no recibirá personalmente a los líderes magisteriales. En su lugar, delegó las mesas de negociación a los titulares de la Secretaría de Gobernación (Segob) y de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El magisterio disidente mantiene un paro nacional indefinido acompañado de un plantón masivo en el Zócalo capitalino. Las movilizaciones han paralizado vialidades clave y derivado en enfrentamientos con cuerpos de seguridad locales.
El pliego petitorio de la CNTE se concentra en tres demandas principales:
- Reforma de pensiones: Exigen la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007 para regresar al sistema solidario de jubilación.
- Materia laboral: Demandan la eliminación definitiva de los esquemas de evaluación y permanencia heredados de la reforma educativa de 2013.
- Aumento salarial: Solicitan un incremento directo al sueldo básico. Ante esto, el Gobierno Federal ha señalado que cualquier ajuste debe adecuarse a la disponibilidad presupuestal sin comprometer las finanzas públicas.





