ZACATECAS.— En un esfuerzo por consolidar los espacios públicos como epicentros de cohesión social y diálogo crítico, se inauguró formalmente la Feria Nacional del Libro Zacatecas (Fenaliz) 2026. El encuentro, que toma la emblemática Plaza de Armas del 21 al 29 de agosto, se proyecta este año como uno de los puntos de reunión más relevantes del circuito literario del país, atrayendo a escritores, editoriales independientes y creadores nacionales bajo la premisa de que la palabra es una herramienta clave para repensar las realidades contemporáneas.
La literatura como espejo de la realidad actual
La apertura de esta edición estuvo marcada por un fuerte componente de reflexión social. Durante el acto inaugural, encabezado por María de Jesús Muñoz Reyes, directora del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) y representante del gobierno estatal, se destacó que la Fenaliz no solo busca descentralizar la oferta editorial en el país, sino también propiciar un análisis profundo sobre el entorno actual.
En un panorama nacional donde las industrias culturales buscan reconectar con audiencias jóvenes, la feria apuesta por una programación que equilibra la academia con las expresiones artísticas más vanguardistas. La participación de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM) en el arranque del evento subraya el respaldo de la cadena del libro para descentralizar los grandes lanzamientos y llevar el debate literario fuera de la capital del país.
El eje central: Un homenaje al pulso de la calle

El hilo conductor de este año rinde tributo a Alberto Huerta, un pilar de la gestión cultural y la docencia en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ). La importancia de Huerta trasciende las fronteras regionales debido a su enfoque vanguardista: sus talleres literarios formaron a creadores que utilizaron las artes escénicas y la poesía para plasmar y cuestionar la violencia urbana y las dinámicas complejas de las ciudades modernas.
Las actividades comenzaron formalmente con la presentación de la novela El manto de la buenaventura, de Fuensanta Ávila Dueñas, una obra editada por el IZC que abre el debate sobre las nuevas narrativas de la ficción mexicana. Posteriormente, el conversatorio “Ojalá estuvieras aquí” reunió a especialistas, familiares y creadores como Alfonso López Monreal y Janea Estrada, quienes analizaron el impacto de los talleres de Huerta en la descentralización de la literatura y en la creación de un lenguaje artístico capaz de dialogar directamente con los problemas de la juventud actual.

A lo largo de sus nueve días de duración, la Fenaliz 2026 se perfila como un laboratorio cultural donde el libro es el pretexto para el encuentro ciudadano. Al trasladar el debate de las aulas a las plazas públicas, el festival busca captar el interés de un público joven y crítico, interesado en propuestas independientes y en la literatura como un espacio de resistencia y construcción colectiva.





