Polígrafo Mx

¿Legalización de la Marihuana?

#HablemosDePolítica por Diego Martínez Sánchez

México es el mayor mercado de marihuana del mundo por población, por lo que su correcta regularización podría llevar al país a una bonanza económica y a comenzar a forjar el camino para alcanzar la tan anhelada paz con el crimen organizado. 

En este sentido, la Cámara de Diputados aprobó con 316 votos a favor, la regularización del cultivo, producción, comercialización, consumo, distribución e industrialización del Cannabis. 

Con esto se permitirá a los consumidores individuales, quienes deberán ser mayores de 18 años, llevar hasta 28 gramos de marihuana y cultivar seis plantas de cannabis en casa, sin embargo no podrán consumirlo en lugares públicos. 

Por lo que se podrá fumar en su hogar siempre y cuando no haya menores, o crear una asociación de fumadores, con lo que podrían producir un máximo de 50 plantas y contar con un espacio de reunión. 

También se cancela la creación del Instituto Mexicano de Regulación y Control de Cannabis y se establece que será la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic) quien regule la normativa sobre marihuana.

La venta del cannabis psicoactivo y sus derivados para uso lúdico se realizará exclusivamente dentro del territorio nacional, en los establecimientos autorizados por el gobierno federal. Y queda prohibido el consumo por personas menores de dieciocho años.

A quien produzca, transporte, trafique, comercie o suministre, aun gratuitamente, sin la autorización, se impondrá una pena de cinco a quince años, siempre que la cantidad sea superior a cinco kilos seiscientos gramos.

Cuando entre en vigor, después de ser ratificada en el Senado y promulgada por el Ejecutivo, México se convertirá en el tercer país de América en legislar el consumo lúdico de la marihuana, junto con Canadá y Uruguay, y aunque parece un gran paso legislativo,  algunos activistas han alertado que la ley favorece excesivamente a las grandes empresas y dejan fuera a los pequeños productores y vendedores, así como los efectos negativos de la no despenalización total. 

En cualquier escenario, sin duda es una gran responsabilidad social que se puede convertir en el motor financiero que requiere el país en estos momentos. Siempre y cuanto se priorice el interés nacional y no el extranjero. Y sobre todo, no se busque el acaparamiento del mercado para unos cuantos. 

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