15 mayo, 2021

Polígrafo Mx

Noticias y Análisis Político

CRISIS EN LOS TRIBUNALES AGRARIOS

Por R. Isabel Monroy

El pasado miércoles 7 de abril se inició una protesta de brazos caídos en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 34, ubicado en Mérida, Yucatán. Esto se debió a que existe acoso laboral y sexual, por parte de la Secretaria de Acuerdos Betsabé Rojas Coronel y Wilber Hugo Molina Aguilar, solapados por la Magistrada Lilia Isabel Ochoa Muñoz. Cabe hacer mención que dicha protesta sigue adelante, hasta que el Tribunal Superior Agrario haga algo al respecto, pues resultaría absurdo que después de esta manifestación se deje a estos Servidores Públicos en el mismo lugar, ya que se estaría exponiendo a represalias por parte de los señalados como principales responsables.

Por otro lado, existe también el caso de otros Magistrados, como el de Rafael Gómez Medina del Tribunal Unitario Agrario Distrito 36, ubicado en Morelia Michoacán, de quien se quejan los subordinados por ser una persona prepotente no sólo con el personal, sino también con quienes asisten a solicitar el servicio del Tribunal.

En este Órgano Jurisdiccional también existen abusos en contra de los subordinados, pues desde el año pasado no se les da agua para beber, teniendo que abastecerse con sus propios medios del vital líquido, por poner un ejemplo. Además de que el Magistrado, abusando de su poder pretende utilizar una plaza que le corresponde al personal sindicalizado por escalafón, y ha estado permitiendo que personas ajenas al Tribunal tengan acceso a los expedientes, con el pretexto de que son ellos los que van a quedarse con las plazas que legalmente le corresponden por escalafón a personal sindicalizado.

Ante esa situación desde principios de marzo se solicitó la intervención del Tribunal Superior Agrario, así como al órgano Interno de Control, para que tomaran cartas en el asunto y de ser posible se hiciera el cambio de adscripción del Magistrado Rafael Gómez Medina, pues ha dado muestras de ser una persona prepotente y autoritaria con su personal, a quien no escucha ni toma en consideración. Lo cierto es que a la fecha no ha habido respuesta alguna.

El pasado lunes 12 de abril, se llevó a cabo la visita de inspección en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 36, en la ciudad de Morelia, misma que fue realizada nada menos que por la Magistrada Presidenta del Tribunal Superior Agrario, Maribel Concepción Méndez de Lara, quien lejos de traer una respuesta con ella, se mostró sorprendida ante las manifestaciones del personal sindicalizado del Tribunal, manifestándoles que no le correspondía a ella determinar el cambio de los Magistrados.

Respuesta que resulta contradictoria, pues el artículo 8, fracción VI, de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, especifica que es atribución del Tribunal Superior Agrario “Fijar y cambiar la adscripción de los magistrados de los tribunales agrarios.”. Es decir, el Tribunal Superior Agrario es el responsable de determinar los cambios de adscripción y, en el caso concreto, eso fue lo que se solicitó en un escrito dirigido directamente a ella como Presidenta del H. Pleno del Tribunal Superior Agrario.

Es importante señalar que en la visita de inspección, existieron protestas por diversos grupos de ejidatarios a las puertas del Tribunal, mostrando carteles, unos que “alababan” el actuar del Magistrado, curiosamente por un grupo que años atrás se había manifestado en su contra. Así como otros en donde se hacía referencia a que el Magistrado no respeta la Ley Agraria, ni los derechos de los sujetos agrarios, además de ser déspota y grosero.

Dato relevante, la Magistrada visitadora, al grupo que fue a quejarse del Magistrado titular, lo atendió en los pasillos y en la puerta del Tribunal, mientras que a los que fueron a “alabar” al Magistrado, los atendió a Puerta Cerrada. Estos últimos son asesorados por el Licenciado Antonio Pedraza, quien fue Secretario de Acuerdos del mismo Tribunal y a quien, en su momento, lo sacaron por acoso y violencia hacia una secretaria, además de ser hijo de un Secretario de Estudio y Cuenta que estuvo en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 17, ubicado en la misma ciudad, quien se jubiló hace aproximadamente 2 años. También por la Licenciada Mónica Ferreyra, quien es esposa del Licenciado Jesús Ramón Viana, quien fuera secretario de acuerdos del mismo órgano jurisdiccional visitado.

La visita concluyó y no se les resolvió nada a los trabajadores quejosos, obviamente mucho menos a los ejidatarios que fueron a quejarse del Magistrado.

Por otro lado, los trabajadores tanto del Tribunal Unitario Agrario Distrito 34, como del Distrito 36, presentaron entre otras, una queja al “Comité de Igualdad de Género de los Tribunales Agrarios”, sin que a la fecha se les hubiera acusado de recibido.

Cabe señalar que dicho comité se encuentra representado en la Región del Tribunal Unitario Agrario Distrito 36, por la Magistrada Sara Angélica Mejía Aranda, quien en los Tribunales siempre ha tenido fama de ser una persona conflictiva. Basta ver que en tan solo 5 años ha desfilado en 4 diferentes Tribunales Unitarios. En diciembre de 2016 se manifestaron en su contra, al estar como titular del Tribunal Unitario Agrario Distrito 32, en Tuxpan, Veracruz; razón por la cual fue cambiada de adscripción al Tribunal Unitario Agrario Distrito 24, en Toluca, Estado de México, en el año 2017.

No duró mucho, pues a los pocos meses, fue movida al Tribunal Unitario Agrario Distrito 36, en Morelia, Michoacán, para ser cambiada en febrero de 2018, al Tribunal Unitario Agrario Distrito 15, en Guadalajara, Jalisco. Su último lugar de adscripción a partir de este año es el Tribunal Unitario Agrario Distrito 49, en Cuautla, Morelos. Así como por la Magistrada Imelda Carlos Basurto, quien estuvo a punto de no ser ratificada y quien ha abusado de su cargo amedrentando tanto a sus subordinados, como a los litigantes.

En Chihuahua, en su momento, en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 5, Imelda hizo de las suyas, y los subordinados aguantaron por no “perder su trabajo”. En el Tribunal Unitario Agrario Distrito 16, Guadalajara, Jalisco, estuvieron a punto de hacerle lo mismo que está pasando en Mérida. Pero afortunadamente el Tribunal Superior Agrario mágicamente intervino y la movió sólo de tribunal, pero premiándola en la misma ciudad de Guadalajara, Jalisco, pues su cambio fue al Tribunal Unitario Agrario Distrito 15, para que no se hiciera más grande el problema.

Es entonces inverosímil que el Tribunal Superior Agrario las haya puesto como representantes de un Comité de Igualdad de Género en los Tribunales Agrarios. Aunque resulta claro que al Tribunal Superior Agrario no le gusta enterarse, o hace oídos sordos y no ve nada de lo que hacen sus Magistrados y lo que sucede en los Tribunales Agrarios. La pregunta obligada aquí es: ¿Hasta cuándo van a aguantar malos tratos los trabajadores de los Tribunales Agrarios?

A %d blogueros les gusta esto: