El ayuntamiento de Huajuapan se erige en lugar de la Constitución

Por Horacio Corro Espinosa

Lo que son las cosas, el 30 de julio del año pasado, el Regidor de movilidad urbana, Alejandro Rosales Olmos, propuso en dos ocasiones en cabildo, que para el cierre del comercio en la ciudad de Huajuapan, se consultara al Consejo de salud.

En ambas oportunidades, el Síndico procurador, Pablo Crespo de la Concha, tajantemente dijo que no tenía caso que se les consultara, ya que nunca aportan gran cosa porque son cuadrados y llevan mal sus estadísticas. 

Todavía, el regidor de Hacienda, Romualdo de Jesús Acevedo, dijo que no cerrarían el comercio de la ciudad hasta que ellos mismos vieran los muertos tirados en las esquinas.

De veras que estos de la 4T no aprenden de sus errores, o de su misma arrogancia, o de su misma insolencia.

El miércoles de la semana pasada, el cabildo municipal de la ciudad de Huajuapan, emitió una ordenanza para combatir el Covid 19.

Aquí quiero aclarar que no estoy en contra de la intención que tiene el cabildo municipal por combatir la pandemia. 

El viernes de la semana pasada, el maestro Noel Carmona Rosales, abogado en la ciudad de Huajuapan, publicó un texto en Facebook, en relación al decreto publicado por el ayuntamiento municipal. Así que por la misma razón me puse en contacto con él.

El maestro en derecho, Carmona Rosales, aseguró que la intención del ayuntamiento es buena, ya que están obligados a proteger la salud. Lo que está mal, aseguró, es la ilegalidad del acto. Es ilegal porque no respeta los principios, fundamentación y motivación de los artículos 14 y 16 de la Constitución. Con esto, están violando la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Orgánica municipal del Estado de Oaxaca, y los derechos humanos.

Las ordenanzas, dijo, es algo que se hacía hace un siglo, cuando no había ley orgánica municipal. En ese entonces el cabildo dictaba ordenanzas. Una ordenanza era una orden del ayuntamiento que se hacía llegar a los destinatarios de manera personal, y cada uno estaba obligado a cumplirlo.

Hoy, en el siglo XXI, ya no se pueden publicar ordenanzas porque el artículo 115 dice que la autoridad está obligada a cumplir lo que la ley le permite. Lo que le permite al ayuntamiento es reglamentar, más no dar órdenes. 

Así que esa ordenanza no está sustentada ni fundamentada en ninguna ley. Lo único acertado que contiene el documento, es donde secretario municipal da a conocer el decreto emitido por los concejales.

Si algún ciudadano se siente afectado por esa ordenanza, puede promover un juicio de amparo, y el juez de distrito, le puede conceder la suspensión al ciudadano. Le ganaría al Ayuntamiento fácilmente.

Con esta ordenanza, están responsabilizando a todos los dueños de los establecimientos comerciales de cualquier tipo, a hacer la chamba de inspectores. 

En caso de que los auténticos inspectores municipales llegaran algún restaurant, por ejemplo, a revisar los documentos de vacunación de los comensales, estarían violando el artículo 16. Hasta aquí lo que me afirmó el maestro en derecho Noel Carmona.

Pero como les decía al principio, en julio del año pasado, los regidores de la 4T, se oponían a cerrar el comercio hasta que vieran los muertos por Covid en la calle. Hoy, hacen lo contrario, y además, abusan de su autoridad porque se ubican sobre la misma Constitución

Con esto, se ve que ese ayuntamiento no tiene abogados competentes, de lo contrario, no se hubieran pasado de cremosos.

Es buena la intención, pero ojalá busquen formas que no ofendan.

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