mar. Sep 17th, 2019

Disidentes de las FARC anuncian que retomarán las armas

En respuesta, el presidente Iván Duque ofreció una recompensa a quien ofrezca información para la captura de los guerrilleros, así como la conformación de una unidad especial para capturar a los “criminales”.

Alegan incumplimientos del Estado a los acuerdos que condujeron al desarme de los combatientes.

Bogotá- Un grupo de disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunció este jueves que continuarán la lucha armada en el país.

El anuncio lo hizo en un largo video Iván Márquez, quien durante más de cuatro años negoció en Cuba un acuerdo de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos (2010-2018) para acabar un conflicto interno que ha dejado más de 260,000 muertos y millones de desplazados.

El exjefe negociador alegó incumplimientos del Estado a los acuerdos que condujeron al desarme del grueso de combatientes de la que fue la guerrilla más poderosa de América, hoy convertida en partido político . El paradero de Márquez era desconocido desde hace más de un año, cuando decidió marginarse de los compromisos suscritos en noviembre de 2016.

En el comunicado, Márquez habló de “una nueva etapa de lucha para el despertar de las conciencias. Desde Inírida, que acaricia con la ternura de sus aguas frescas la selva amazónica y del Orinoco, sitiados por la fragancia del Vaupés, que es piña madura, anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión”.

En el video puede verse a Márquez junto a los líderes Jesús Santrich y Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa. Los tres están flanqueados por 17 hombres y mujeres con fusiles y una pancarta al fondo en la que puede leerse “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP”.

“La trampa, la traición y la perfidia, la modificación unilateral del texto del acuerdo, el incumplimiento de los compromisos por parte del Estado, los montajes judiciales y la inseguridad jurídica, nos obligaron a regresar al monte. Nunca fuimos vencidos ni derrotados ideológicamente, por eso la lucha continúa”, sostiene Márquez en el video de 32 minutos.

Según él, el nuevo grupo armado buscará coordinar “esfuerzos con la guerrilla del ELN y con aquellos compañeros y compañeras que no han plegado sus banderas”.

Tras el anuncio, el gobierno colombiano dijo que el regreso a las armas de los líderes rebeldes es preocupante, pero no sorprendente.

“No hay ninguna sorpresa para el gobierno nacional. Desafortunadamente estas personas ya habían dejado en claro, con su comportamiento, que le daban la espalda al acuerdo de paz”, dijo el comisionado para la paz del gobierno de Colombia, Miguel Ceballos, en entrevista con Blu Radio.

El comisionado del gobierno pidió a la justicia de paz que excluya a los guerrilleros de los beneficios jurídicos pactados en el acuerdo de paz y que se emitan “las órdenes de captura que corresponden”.

En respuesta, el presidente Iván Duque ofreció una recompensa a quien ofrezca información para la captura de los guerrilleros, así como la conformación de una unidad especial para capturar a los “criminales”.

Un golpe bajo

El partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) y ex negociadores de paz lamentaron el regreso a las armas de Márquez y sus compañeros, pero insistieron en defender el acuerdo que permitió el desarme de miles más de combatientes.

Rodrigo Londoño, conocido también como Timochenko y presidente del partido, consideró como un “golpe bajo”, una “desafortunada noticia” lo anunciado por sus excamaradas, aunque dijo que a partir de ahora se acaba la “ambigüedad” en torno a los jefes rebeldes que desconocieron lo pactado.

“La gran mayoría de la gente que se ha mantenido dentro del proceso se sigue manteniendo porque cree en él, está convencida, tiene preocupaciones, pero ese mensaje sí puede calar en algunos compañeros que están indecisos, puede hacernos algún daño”, agregó el otrora comandante guerrillero en entrevistas con la radio.

El ex jefe del equipo negociador de paz del gobierno colombiano, Humberto de la Calle, pidió este jueves a todos los ciudadanos “proteger el proceso de paz” pese al regreso a las armas de alias “Iván Márquez”, quien fue su contraparte en la mesa de diálogos con las FARC.

“No es esta la primera ni será la última crisis del proceso”, aseveró De la Calle al leer un comunicado firmado también por Sergio Jaramillo, ex comisionado de paz y su mano derecha en las negociaciones, en el que rechazan y condenan “enérgicamente” el anuncio de Márquez.

De su lado, el expresidente Santos tuiteó: “El 90% de las Farc sigue en el proceso de paz. Hay que seguirles cumpliendo. A los desertores hay que reprimirlos con toda contundencia. La batalla por la paz no se detiene!”.

Los exnegociadores de paz del Gobierno colombiano hicieron un llamado a la comunidad internacional, especialmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que redoble su vigilancia y apoyo al proceso de paz.

“Es el momento de acompañarlo con toda la fuerza. Repetimos, la paz es un logro histórico que no tiene marcha atrás”, manifestaron De la Calle y Jaramillo, quienes agregaron que esperan que las víctimas “contribuyan a rodear y robustecer el proceso” y que el país piense “en las víctimas futuras, aquellas que debemos evitar”.

Los dos ex negociadores también criticaron al gobierno del presidente Iván Duque por “sus ataques permanentes al proceso y los riesgos de desestabilización jurídica” que “podría llevar a varios comandantes (de las FARC) a tomar decisiones equivocadas”.

“El gobierno debe asumir con decisión y con criterio de Estado el liderazgo del proceso de paz y dejar de actuar con criterio de partido, como lo ha hecho hasta la fecha”, expresaron.

Entre los opositores al acuerdo de paz, el expresidente y senador Álvaro Uribe (2002-2010) alzó la voz más fuerte:

“El pais (sic) tiene que ser consciente que proceso de paz no hubo, sino el indulto para algunos responsables de delitos atroces a un alto costo institucional”, escribió en Twitter.

El acuerdo de paz de 2016 permitió que más de 13,000 integrantes del grupo guerrillero, incluidos casi 7,000 combatientes, depusieran las armas, se reintegraran a la sociedad e incursionaran en la política.

Pero con el paso de los meses muchos se apartaron del acuerdo alegando incumplimiento y comenzaron actividades de narcotráfico y minería ilegal en selvas y montañas, en donde también han atacado a efectivos de las Fuerzas Militares.

“Este renovado llamamiento a las armas es una reacción a la falta de voluntad política para implementar todos los aspectos del acuerdo de paz y un aumento preocupante de la violencia durante el último año —tanto por acciones de grupos armados como por una horrible ola de ataques contra líderes sociales— socavaron las promesas transformadoras del acuerdo, como la reforma rural integral, la sustitución de coca y el espacio político para la oposición pacífica”, indicó la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) en un comunicado.

De acuerdo con fuentes de seguridad, las disidencias de las FARC al mando de Márquez cuentan con al menos 2,200 combatientes.

Aunque el acuerdo de paz permitió reducir considerablemente los asesinatos, las masacres, los secuestros y los ataques contra las Fuerzas Armadas y la infraestructura económica del país, la conservadora sociedad colombiana continúa dividida entre quienes apoyan la reincorporación de los exguerrilleros a la sociedad y quienes quieren verlos en prisión.

Con información de Reuters, AFP, Expansión y EFE

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