1 julio, 2022

LA INJERENCIA DE MURAT CASAB IMPIDIÓ LA ACADEMIA EN LA UABJO

Por Isaac Olmedo

El prestigio académico y la trayectoria de lucha de los fundadores del Sindicato Universitario de Maestros (SUMA), permitió arrebatar el control de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca al grupo corrupto y porril, amparado en el STAUO, que sometió por 30 años a la otrora máxima casa de estudios.

Con el respaldo de la Secretaría de Gobernación, Marco Antonio Niño de Rivera y los porros que pronto se convirtieron en maestros, con el antecedente de malos estudiantes y sin título, el STAUO se apoderó del control total de la Universidad, tras un breve periodo en el que estuvo al frente como rector, el extinto maestro Felipe Martínez Soriano, nada menos que hermano del que sería, tres décadas y después de muchas luchas, el rector de la alternancia, el maestro Francisco Martínez Neri.

Responsable de la elaboración de los estatutos de SUMA, el maestro Jaime Mayoral Gómez  compartiría cartera en el Comité Fundador, con el primer Secretario General, el maestro Abraham Martínez Alavez, quien concretó el esfuerzo que otros maestros habían iniciado antes, con figuras cono el Colegio de Catedráticos, que enfrentó, en su momento, el poder de Nahum Carreño Vásquez, poderoso porro que controlaba al STAUO.

La resistencia pacifica de maestros, trabajadores y estudiantes en contra del control violento del grupo porril, hizo posible que gradualmente se fortaleciera la oposición, con cada vez mayores triunfos en las elecciones de directores en Escuelas y Facultades, hasta que se concretó la alternancia con Martínez Neri.

Aquella derrota para el priismo representado por el STAUO, generó la reacción del gobernador José MURAT CASAB, quien sin el menor rubor violentó la autonomía Universitaria y condicionó el reconocimiento de Martínez Neri como Rector, a cambio de la imposición de la mayoría de los funcionarios de la nueva administración de la UABJO.

En ese momento MURAT CASAB descarriló el proyecto de rescate académico de la Universidad, al auspiciar una permanente lucha por el poder que género inestabilidad y disputa, pues el grupo de funcionarios apoyados por el gobernador, se dedicó a preparar la recuperación del poder, tarea que les había asignado el máximo jefe priista, el gobernador.

En la siguiente elección, con el maestro Rafael Torres Valdés, SUMA y su dirigente, el maestro Abraham Martínez Alavez, consolidaron su fuerza en la UABJO, pero el rector recibió, integrante de una familia de tradición priísta, recibió linea de arrebatar el control a SUMA, generando desconfianza y división en el gremio que lo llevó al poder.

El consenso de los integrantes de SUMA permitió al maestro Eduardo Martínez Helmes, quien había sido secretario particular en las dos administraciones, figurar como candidato y ganar por amplio margen.

El nuevo rector se distanciaría pronto, aunque gradualmente, de su padre el maestro Abraham Martínez Alavez, quien no ocultaba su rechazo a prácticas de opacidad y nada transparentes, y entrega de posiciones y acuerdos con grupos nada éticos ni académicos de la Universidad.

Al terminar su periodo, Martínez Helmes se había transformado, con una visible riqueza y mayor ambición, que sus adversarios utilizaron para emprender una descomunal campaña de desprestigio en contra de toda su familia, cuya honorabilidad es bien conocida  por la mayoría de los maestro y trabajadores universitarios.

Mientras Eduardo Martínez Helmes, El Chapito, se quedó con el control de la Universidad a través de Eduardo Bautista Martínez, y seguía acumulando fortuna; su padre mantuvo firme su liderazgo, con la sencillez y honestidad que le reconocen los universitarios.

Los excesos y el distanciamiento con su padre, quien lo educó en el esfuerzo, la superación y la honestidad, hicieron vulnerable al Chapito, quien fue aprehendido el 31 de Diciembre último, y según sus abogados, podría salir libre de los cargos que le imputa el Ministerio público del fuero común.

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