21 julio, 2022

Nuevo León, a secas

El volumen de agua en las principales presas de uso agrícola es de 43.2 por ciento de la existencia almacenada a nivel nacional, así como hay 639 municipios con sequía.

La falta de lluvia, la sobreexplotación industrial, fallas de mantenimiento en la infraestructura hídrica del estado y el crecimiento desmedido de la mancha urbana han llevado a Nuevo León a enfrentar una de las peores sequías de su historia. 

El estado cuenta con tres presas que abastecen a la población de agua: “El Chulillo”, “La Boca” y “Cerro Prieto”.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) al corte del viernes 24 de junio, la presa Cerro Prieto registró un nivel crítico con el 1.49% de su capacidad, la cual es de 300 millones de metros cúbicos. 

Mientras que La Boca está en 7.32% de almacenamiento, de un total de 35 millones de metros cúbicos y la presa El Cuchillo está en 44.29% de un total de 1,123 millones de metros cúbicos. Niveles insuficientes para satisfacer la demanda de agua en la entidad. 

A ello se suman las fugas, como la que sufrió la presa El Cuchillo, dejando a más del 50% de la población del estado sin agua.  

Por otro lado está la responsabilidad corporativa por la extracción excesiva de agua y la sobreexplotación de los mantos acuíferos en Nuevo León (y el país). 

De acuerdo al World Resources Institute (WRI), México ocupa el lugar 24 dentro de los 164 países con mayor estrés hídrico. Destacando que durante el 2021 las refresqueras y cerveceras como Coca-Cola, PepsiCo, Grupo Modelo, y Heineken, por mencionar algunas, utilizaron 71 mil 186.8 millones de litros de agua para la producción de sus bebidas. 

Según cifras de los propios corporativos, entre 2012 y 2022 las refresqueras agremiadas a la ANPRAC pasaron de utilizar 1.82 litros de agua por litro de refresco, a 1.38 litros de agua. Mientras que para elaborar un litro de cerveza se utilizan 2.6 litros de agua, de acuerdo con Cerveceros de México.

Otra causa de la crítica situación que enfrenta Nuevo León es el crecimiento excesivo de la población, lo que ha provocado un desequilibrio entre la capacidad de los servicios y las necesidades sociales. 

Con más de 5 millones 300 mil habitantes, la zona metropolitana de Monterrey es el segundo centro poblacional más grande del país. Con un consumo de 156 litros por persona. 

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), 71% del agua en Nuevo León es destinada a actividades agrícolas, 25% al abastecimiento público y el 4% restante es para uso industrial.

EL DATO: Solo una cuarta parte del agua utilizada en el estado la gestiona el Servicio de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM), el 75% restante está bajo administración de Conagua.

La crisis ha alcanzado tal nivel que incluso se registra desabasto de agua embotellada y considerables aumentos en los precios, alcanzando los 55 pesos por garrafón en tiendas de conveniencia o, hasta los 120 pesos con vendedores independientes. 

Prevención sin resultados 

Previendo que la situación podría empeorar,  desde febrero pasado el gobierno de Samuel García Sepulveda declaró  un estado de emergencia por Sequía Extrema. Con ello, se decretaron cortes en el suministro, aumentos en las tarifas, multas y limitaciones al uso doméstico, promoviendo acciones para el ahorro del agua en el uso de baños, aseo personal, limpieza de ropa y trastes, así como para el cuidado de los jardines y el reuso del líquido. 

“Se suspenden todas las actividades que por su naturaleza ameriten el uso excesivo de agua. Se deberán realizar todas las acciones de carácter preventivo que eviten la operación de infraestructura hidráulica, para ayudar a mitigar los efectos de la falta de agua”, ordena la declaratoria.

Desde marzo se registraron los primeros incrementos en las tarifas de consumo de agua por metro cúbico. Así como cargos adicionales por saneamiento y un cargo ecológico voluntario para los usuarios que consumieran más de 10 metros cúbicos al mes. 

Así como sanciones por hasta mil pesos, para quien lave su auto o riegue el jardín utilizando agua potable

Pero lejos de ofrecer soluciones, la respuesta gubernamental generó una mayor insatisfacción social provocando movilizaciones y bloqueos en diversos puntos de la capital regiomontana. Así como duros reclamos al mandatario, quien no ha logrado brindar confianza y certeza a la población sobre su capacidad para resolver este problema. 

En respuesta, Samuel García anunció un “Plan Maestro” que asegura, garantizará el abasto para la entidad los próximos 50 años, con proyectos de mediano y largo plazo.

Dicho plan requerirá una inversión de 25 mil millones de pesos, una cifra histórica para la entidad, celebró Sepulveda al explicar que actualmente la demanda del vital líquido en el área metropolitana es de 16 metros cúbicos por segundo, y con este plan se llegará a los 25 metros cúbicos en los próximos tres años.

Detalló que en una primera fase, ya que se logre en agosto cubrir el déficit, se tendrá agua suficiente para tener siempre garantizado el agua potable, de industria, de ríos y cuencas más allá del 2050.

La segunda fase de mediano plazo, establece que para diciembre se tendrán incorporados los 132 pozos someros y 20 pozos profundos, la terminación de la presa “Libertad” que contará con capacidad  de 220 millones de metros cúbicos, con inversión del Gobierno Estatal y Federal, y junto al programa de modulación de presiones que abastecerán con 4 metros cúbicos más por segundo para la entidad, además de un programa para obtener agua en zonas agrícolas.

Esta fase también comprende la construcción de 4 plantas para tratamiento avanzado de agua potable, además de la implementación de acciones permanentes para fortalecer el sistema de Agua y Drenaje, tales como: la sustitución de 1.5 millones de medidores, saneamiento de finanzas, disminución de redes irregulares, y ampliación de la red de distribución del sistema Monterrey 5.

En los proyectos a largo plazo, que aún se encuentran en estudio, se propone la construcción de un segundo ducto en la presa “El Cuchillo II”, proyecto que traería 5 metros cúbicos más.

Además, buscaría incorporar al sistema de agua a la presa “Vicente Guerrero” de Tamaulipas, que por su ubicación es viable traer agua a Nuevo León. 

También se analiza la construcción de una toma sobre la corriente del Río Pánuco y conducirla por bombeo hasta Monterrey. Así como los proyectos de plantas Desalinizadoras, para potabilizar agua del mar.

México se seca

Nuevo León no es el único estado que enfrenta una crisis por la falta de agua. De acuerdo a Conagua, son al menos 10 estados de la República los que experimentan estrés hídrico: Nuevo León, CDMX, Estado de México, Aguascalientes, Tlaxcala, Guanajuato, Baja California, Querétaro, Morelos y Quintana Roo. 

La dependencia federal ha señalado que la sequía actual que enfrenta México se debe en gran medida a la falta de lluvias en gran parte del territorio nacional, un fenómeno “anticiclónico” que ocasiona temperaturas altas y cielo despejado en varias regiones del país, por lo que, los déficits de precipitación prevalecen en la mayor parte del territorio nacional, principalmente a lo largo del Golfo de México, la región del Pacífico sur y la Península de Yucatán.

Los picos de la sequía observados en lo que va de 2022 son menores a los reportes históricos. Y aún así, para el 15 de mayo, el 81% del país tenía esta afectación, de acuerdo con el monitoreo de Conagua.

El DATO: Al 27 de junio de 2022, el volumen de agua en las principales presas de uso agrícola es de 43.2 por ciento de la existencia almacenada a nivel nacional, así como hay 639 municipios con sequía.

Artículo publicado en la Revista POLIGRAFO, Política Gráfica Objetiva.

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