21 septiembre, 2022

Los líderes también deben de cuidar de su propio bienestar 

La salud mental tiene profundas implicaciones para el rendimiento en el trabajo y la experiencia de los empleados al igual que la de los líderes.

 


Por: Tatiana Treviño, Head of Strategic Communications en UKG

En los últimos años ha habido un creciente reconocimiento de la importancia de la salud física y mental dentro de las empresas para asegurarse de que se sientan seguros, apoyados y confiados de estar en el trabajo, por lo que se ha pedido a los líderes que hagan esfuerzos adicionales para proteger adecuadamente a sus colaboradores. Pero como líder, se puede perder de vista la importancia de la propia salud mental debido a la presión y estrés del día a día, lo que puede llegar a afectar no solo el desempeño propio, sino también los logros que se han alcanzado para mejorar la cultura organizacional. Es por eso que todos los líderes deben de tener siempre presente su propio bienestar, al igual que el de su equipo, y considerarlo dentro de sus responsabilidades.

Pero esto es algo que se ha perdido de vista a pesar del impacto que tienen los líderes al salvaguardar la salud mental de las personas en el lugar de trabajo. Cuando los líderes imponen expectativas poco realistas e incrementan excesivamente las cargas de trabajo con plazos de entrega reducidos, aumenta el estrés y el burnout, desgastando no solo a las personas, sino también a ellos mismos por las frustraciones que se van generando. Lograr equilibrar las necesidades de salud mental y las exigencias del lugar de trabajo es todo un reto, pero cuando no se logra, además de reducir la capacidad de un liderazgo asertivo, también impacta en:
 

  1. La empatía

Algunos líderes pueden estar comprensiblemente preocupados por cómo equilibrar la empatía y comprensión con los colaboradores y la responsabilidad del trabajo de cada uno. Este es un balance que se va adaptando a las realidades de cada día, pero cuando se está estresado y cansado es difícil sentir empatía por los demás y los líderes no son la excepción. Cuando un gerente está sobrepasado, le cuesta más trabajo centrarse en los demás, por lo que puede volverse ausente y distraído, afectando su capacidad de construir relaciones, confianza y credibilidad con sus colaboradores.

  1. La percepción

Una de las cualidades más importantes que debe de tener un líder es la capacidad de percibir lo que está pasando con sus colaboradores, desde su lenguaje corporal hasta sus actitudes. Adicionalmente, el líder puede volverse uno de los principales factores de estrés para los equipos de trabajo al presionarlos indebidamente, haciéndoles peticiones poco razonables o cambiando bruscamente las prioridades sin explicaciones o muestras de agradecimiento. Entre más rápido se detecta algún problema, más fácil será corregirlo y re-enfocar la estrategia.

  1. La motivación

Los líderes también son humanos por lo que igualmente sufren de estrés, ansiedad, depresión o burnout. Cuando una persona está padeciendo algunos de estos síntomas, y más cuando se es líder, no puede realizar sus tareas y tener conexiones con los demás colaboradores. Es por eso que los líderes deben buscar maneras de alimentar su propio bienestar e impulsar esa motivación para orientar sus esfuerzos en el cumplimiento de las metas al igual que contagiar a sus colaboradores de ese mismo dinamismo.
 
 
La salud mental tiene profundas implicaciones para el rendimiento en el trabajo y la experiencia de los empleados al igual que la de los líderes. Pero para superar los estigmas que rodean la salud mental y crear un lugar en el que todos los empleados puedan prosperar, los líderes deben ser conscientes de su importancia. Al crear una cultura de confianza y apoyo que fomente el bienestar en todos es un esfuerzo que también se verá reflejado en el estado de salud mental del equipo directivo gracias a una comunicación abierta, transparencia y conocimiento de lo que realmente le importa a su gente.

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