jue. Dic 5th, 2019

Gobierno de Oaxaca reprime a comunidad indígena

Por medio de un escueto comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca aseguró que el operativo se llevó sin contratiempos, planteando los hechos como si se hubiera tratado de un día de campo, aunque los videos y fotografías muestran los contrario.

Ciudad de México.- Ante la incapacidad del gobierno de Oaxaca para lograr acuerdos y soluciones a los constantes conflictos sociales y agrarios que existen en la entidad; la administración del priista Alejandro Murat Hinojosa ha optado por el uso de la fuerza pública.

Pese a que prácticamente diario existen bloqueos en la ciudad capital y en las principales carreteras de la entidad, el gobierno del estado ha permanecido inmóvil, sin importar el daño que causan a la sociedad y al sector empresarial, sin embargo el bloqueo realizado al Pedimento de Juquila, espacio religioso visitado por miles de peregrinos cada año, provocó que Murat Hinojosa ordenara un operativo para desalojarlos a cualquier costo.

De acuerdo a declaraciones del propio gobernador, el objetivo era proteger la integridad de los visitantes, sin embargo nunca mencionó la seguridad de sus propios gobernados. Tampoco aclaró si existen acuerdos o una estrategia integral para atender estas problemáticas.

El bloqueo se dio por un añejo conflicto entre las comunidades de Santa Catarina Juquila y Santiago Yaitepec, quienes denuncian que los primeros se han adueñado de terrenos propiedad de Yaitepec, así como la apropiación cultural de su vestimenta y tradiciones, e incluso abusos en contra de los pobladores de esta comunidad indígena que venden sus productos en El Pedimento.

Los pobladores de Santiago Yaitepec denunciaron que resultado del operativo encabezado por el gobierno estatal y respaldado por el gobierno federal, varios hombres y mujeres resultaron heridos, incluso de manera extraoficial se mencionó la muerte de una mujer de la tercera edad, aunque no existe confirmación de este hecho.

Por medio de un escueto comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca aseguró que el operativo se llevó sin contratiempos, planteando los hechos como si se hubiera tratado de un día de campo, aunque los videos y fotografías muestran los contrario.

Violando los protocolos de operación, el gobierno de Oaxaca evitó ser acompañado por representantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) e incluso de los medios de comunicación, buscando controlar toda la información que se emitía desde ese lugar.

Pese a los intentos del gobierno para que no se informara de manera oportuna y puntual, diversos medios independientes publicaron imágenes donde se aprecian vehículos incendiados, personas heridas e incluso un helicoptero sobrevolando la zona.

Hasta el momento la versión oficial se mantiene en un operativo exitoso, sin heridos, muertos ni detenidos. El lugar es resguardado por elementos de la Guardia Nacional y de la Policia Estatal, mientras los pobladores de ambas comunidades esperan que la Secretaría General de Gobierno de Oaxaca o el propio gobernador, brinden mayores explicaciones y se llegue a un acuerdo sin el uso excesivo de la fuerza pública.

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