23 enero, 2020

Niños se unen a Guardia Comunitaria para combatir al crimen organizado en Guerrero

Guerrero es uno de los estados más pobres de México, donde la violencia ha crecido vertiginosamente en la última década de la mano de la expansión de los cárteles de la droga.

Guerrero.- Desde el sexenio pasado, el creciente nivel de violencia, inseguridad e impunidad con la que actúan los grupos criminales ha provocado que la sociedad se organice y defienda sus comunidades, sin embargo en el estado de Guerrero incluso los niños se han unido a la lucha.

Después del asesinato de un grupo de músicos indígenas a manos de un grupo armado y la falta de garantías de seguridad por parte del gobierno, la comunidad de Chilapa de Alvarez formó su propia policía comunitaria para  defenderse de la delincuencia, reclutando a los niños de la comunidad.

“Los menores armados con escopetas viejas formaban un grupo de varias decenas que se mezclaban con otras tantas de adultos. Algunos niños eran tan jóvenes que las armas les llegaban al hombro estando parados,” relató el medio internacional Reuters.

Guerrero es uno de los estados más pobres de México, donde la violencia ha crecido vertiginosamente en la última década de la mano de la expansión de los cárteles de la droga.

El año pasado, el país reportó una cifra récord de 34,582 homicidios, subrayando el desafío que enfrenta el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el poder hace poco más de un año.

“Nosotros lo vemos como una necesidad”, dijo a periodistas Bernardino Sánchez Luna, coordinador de los vigilantes comunitarios y quien añadió que la Guardia Nacional, una policía militarizada recientemente formada por el gobierno federal para enfrentar la inseguridad, no hace nada por ellos cuando son atacados por criminales.

López Obrador ha admitido que uno de los pendientes de su gobierno es contener los crecientes niveles de violencia, pero opositores critican su política de no enfrentar con mayor fuerza al crimen organizado.

Los músicos asesinados y de acuerdo a familiares, torturados, decapitados y algunos calcinados, fueron víctimas de un grupo criminal identificado como Los Ardillos, pese al conocimiento de las autoridades estatales y federales del actuar de esta célula delictiva, no existen avances en las acciones para detenerlos.

Con información de Reuters