30 enero, 2020

Ataca Poder Judicial de la CDMX a la democracia

(A Landy, esposa e hija, así como a Roberto hijo, a sus familiares y amigos, por el lamentable fallecimiento de don Roberto Olivares Arellano, extraordinario abogado en derecho agrario. Nuestro más sentido pésame personal y familiar por tan irreparable pérdida. Un abrazo solidario en estos momentos difíciles. Descanse en paz)

Es por demás sabido que en la guerra la primera víctima es la verdad. Y en la actual guerra que libra el presidente Andrés Manuel López Obrador contra todos aquellos que equivocadamente considera sus enemigos las primeras víctimas son los periodistas.

El único contrapoder en el mundo son los medios de comunicación, toda vez que la anhelada división de poderes vive un grave cuanto peligroso retroceso en México y América Latina por el resurgimiento del populismo socialista que dinamita la democracia e impone dictaduras.

Cada día que pasa se diluye la esperanza real de cambio positivo en el gobierno de la 4T. El combate a la corrupción no es más que una mera simulación, cuya denuncia es motivo de abierta represión contra los periodistas por la complicidad con el PRIMOR.

El pasado 20 de enero del año 2016, se publicó en el diario Reforma, el texto en el que Aguayo denunciaba la pasividad de las autoridades mexicanas ante el combate a la impunidad y la corrupción en el caso del exgobernador de Coahuila.

El ex dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira, había sido detenido en España por distintos delitos como son la organización criminal, lavado de dinero, desvío de recursos públicos y cohecho.

Es de lamentar que no pasaron más de 30 días cuando el político priista fue puesto en libertad. Estos hechos permitieron a Sergio Aguayo escribir sobre el tema, pues le parecía sorprendente cómo es que en otro país sí se daban cuenta de todos los comportamientos financieros irregulares del ex líder tricolor.

El periodista señalaba en su columna: “Moreira es un político que desprende el hedor corrupto; que en el mejor de los escenarios fue omiso ante terribles violaciones a los derechos humanos cometidos en Coahuila, y que, finalmente, es un abanderado de la renombrada impunidad mexicana”.

El expresidente del PRI, Humberto Moreira, logró a través una condena de medio millón de dólares por daño moral contra Sergio Aguayo. El periodista y académico ha sido condenado este martes a pagar 10 millones de pesos. Una resolución judicial que vulnera de la libertad de expresión en México.

En medio de una abrumante maquinaria política, aparentemente presionada por poderes fácticos, pareciera que siguen prevaleciendo los privilegios hacia los hombres “poderosos e intocables” que pueden coaccionar a jueces y magistrados para censurar la opinión de un periodista como Sergio Aguayo.

Los periodistas que integramos el Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores de todo el país, lamentamos que el poder judicial, que es el encargado de la impartición de justicia en nuestro país, sea quien ponga en serios predicamentos el respeto irrestricto a la libertad de expresión.

Nos sumamos a las organizaciones Artículo 19 y Amnistía Internacional, que demandan que se indague por conflicto de intereses a jueces y magistrados de la Ciudad de México que impusieron condena de 10 millones de pesos a Sergio Aguayo y luego instruyeron el embargo de sus bienes.

Francisco Castillo González, juez 16 de lo Civil, requirió el lunes a Aguayo para que cumpla la condena dictada en su contra en octubre pasado por la Sexta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, confirmada por el Magistrado Francisco Huber Olea, a cuyo hermano hizo notario Rubén Moreira.

Asimismo, recordamos a todos los gobernantes del país, políticos de partidos y representantes populares, que, si decidieron participar en esos cargos, estarán en el constante escrutinio público, por los diferentes medios de comunicación, como por la propia sociedad que está muy al pendiente de ustedes, a través de las distintas plataformas digitales y redes sociales.

También queremos recordarles que los que nos dedicamos a informar no somos los que cometemos los actos delictivos, simplemente los damos a conocer a la luz pública.

Por tanto, apelamos a los ministros de la Corte y a todas las instancias jurisdiccionales a que preponderen en todo momento la libertad de expresión, pues sin ella, estaríamos a un paso de la tiranía populista de corte socialista al atentar contra la democracia.

Los periodistas no toleraremos la censura en ninguna de sus facetas, pues alzaremos la voz todas las veces que sea necesario, pues no permitiremos que pisoteen uno de los derechos fundamentales del ser humano, la libertad de decir lo que se piensa.

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila