13 febrero, 2020

Empresarios aportarán al menos 1,500 MDP para la rifa del avión presidencial

Al evento acudieron empresarios como Carlos Slim, Emilio Azcárraga, María Aramburuzabala, Antonio del Valle, Olegario Vázquez, Miguel Alemán, Carlos Peralta, Miguel Alemán Velasco, Miguel Alemán Magnani

Ciudad de México.- Durante su conferencia matutina de este jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que resultado de la cena que sostuvo la noche del miércoles con los empresarios más poderosos del país para pedirles que colaboren con la rifa del avión presidencial, se obtendrán al rededor de 1,500 millones de pesos.

El mandatario confirmó la veracidad de la carta compromiso que circuló por redes sociales, donde se pedía de manera voluntaria, a los empresarios que adquieran billetes de la Lotería Nacional para el sorteo  de la rifa del avión, en la cual pidió que participen hasta con 200 millones de pesos. 

“Es cierta la hoja, así fue, porque teníamos que tener un registro”, manifestó López Obrador desde Palacio Nacional.

Detalló que alrededor de 75 empresarios aceptaron colocar cerca de 2 millones de cachitos para la rifa del avión presidencial por un monto de mil 500 millones de pesos. 

El presidente ofreció les ofreció una cena con chocolate y tamales en Palacio Nacional para pedirles que cooperen en la rifa donde habrá premios equivalentes al valor del avión presidencial, y cuyas ganancias servirán para comprar equipo médico.

Algunos de los invitados ya habían confirmado que se les entregó una carta compromiso, con opciones de cuatro montos para cooperar en la rifa, aunque no había obligación de firmarla, aseguraron.

Al evento acudieron empresarios como Carlos Slim, Emilio Azcárraga, María Aramburuzabala, Antonio del Valle, Olegario Vázquez, Miguel Alemán, Carlos Peralta,  Miguel Alemán Velasco, Miguel Alemán Magnani y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar.

En fotografías difundidas por presidencia, se observa que fue colocada una tómbola, como la que se usa en los sorteos de la Lotería, junto a una mesa donde se ubicaron empresarios, el presidente López Obrador e integrantes de su equipo de gobierno, Alfonso Romo.

Destacó que al lado del Presidente se colocó Carlos Slim, el hombre más rico de México, quien acumuló su fortuna gracias a redituables negocios durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari; así como la segunda mujer más rica del país, María Aramburuzabala, quienes se sentaron al lado del mandatario en la mesa principal.

Humberto Garza, director general de Famsa, dijo que durante la cena les pusieron sobre la mesa un documento con opciones o “sugerencias” para cooperar, comprando cierta cantidad de boletos para la rifa, aunque no había obligación de firmarlo. Él dijo que no se comprometió a hacer ninguna aportación, por ahora, que lo va a pensar.

Benjamín Hernández, de Grupo Vitro, dijo que sí se comprometió a cooperar con 300 mil pesos en la rifa.

Bosco de la Vega, del Consejo Nacional Agropecuario, reconoció que sí contribuirá al proyecto pero dijo que el monto era “confidencial”. “Hubo buen ambiente, disposición para coadyuvar…México tiene un problema de salud, tiene un problema de equipamiento, y el tema es cómo los empresarios nos sumamos con el gobierno para mejorar la situación”, afirmó.

Antonio Suárez, dueño de Tuny, dijo que le comprará a sus empleados 3 mil cachitos.

Francisco Cervantes, presidente de la Concamin, dijo que a “nadie se le dobló la mano”, es decir, que a nadie se le forzó a participar en la rifa. Cuestionado sobre si al comprar cachitos podría haber una deducción de impuestos, respondió: “Puede ser, no sabemos”.

Cervantes contó que hubo aplausos para el presidente, incluso de pie, cuando en la cena habló de que ya no eran tiempos de excesos, como el del avión presidencial.

El sorteo se realizará el 15 de septiembre en la sede de la Lotería Nacional y aunque en la serie aparece la imagen del avión presidencial, los 100 cachitos ganadores no obtendrán el avión, sino un premio de 20 millones de pesos mientras que la aeronave continuará a la venta y se podrá rentar para costear su mantenimiento.

Las ganancia se emplearán para cubrir carencias en el sector salud e impulsar el INSABI, institución que buscará atender de manera gratuita a toda la población que no cuente con seguridad social, lo que representa cerca de 60 millones de mexicanos.