abril 8, 2026

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Claudia Anaya acusa a la 4T de implementar el “neoliberalismo técnico” que juraron combatir

En una sesión marcada por la confrontación de visiones económicas, el Senado de la República aprobó este martes la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica.

Aunque el bloque oficialista celebró la medida como un motor para el desarrollo nacional, la senadora Claudia Anaya Mota (PRI) se robó los reflectores con un posicionamiento crítico que alertó sobre las repercusiones financieras a largo plazo para el país.

La legisladora zacatecana fue tajante al señalar que, bajo la promesa de modernizar a México mediante esquemas de financiamiento mixto, la ley esconde mecanismos que comprometen las finanzas públicas de manera irresponsable.

Con una crítica técnica y política, Anaya calificó la propuesta como el proyecto más “tecnócrata neoliberal” de la actual administración, señalando una supuesta “hipocresía” al usar fondos de trabajadores y subregistrar deuda.

La postura de la senadora no se limitó a la oposición parlamentaria habitual, sino que desmanteló la narrativa ideológica del partido en el poder cuestionando la congruencia de los legisladores oficialistas y, acusándolos de avalar mecanismos que en el pasado tildaron de “abuso capitalista”.

Anaya denunció que la nueva ley crea instrumentos para que el Estado utilice hasta el 30% de los ahorros del retiro (Afores) para proyectos de inversión productiva de capital mixto. Argumentó que esto convierte el ahorro de los trabajadores en financiamiento para proyectos gubernamentales, desvirtuando el propósito del retiro.

La senadora señaló que al modificar la definición de “gasto corriente estructural” —excluyendo sueldos de salud, educación y seguridad, además de programas sociales— se permite un crecimiento desbordado del presupuesto. Esto, advirtió, arriesga la consolidación fiscal y profundiza el déficit, que ya supera los niveles históricos de los últimos 30 años.

Pero el punto más técnico y alarmante es la acusación de que la ley permite registrar obras de miles de millones de pesos como “pasivos contingentes” en lugar de deuda directa.

Anaya comparó este mecanismo con los PIDIREGAS (Proyectos de Infraestructura Productiva de Largo Plazo) de los años 90, advirtiendo que esto “maquilla” la deuda soberana ante las calificadoras internacionales, poniendo en riesgo la calificación crediticia del país.

Ante este escenario, Anaya Mota enfatizó que la izquierda actual “ya no existe”, y que con esta ley se consolidan prácticas de derecha tecnócrata.

“Esa izquierda hipócrita que dijo defender los derechos de los trabajadores hoy no existe y hoy avala un dictamen el más tecnócrata neoliberal que yo haya visto en mis años de legisladora”, sentenció.

Finalmente, la senadora vinculó la necesidad de esta ley a la falta de inversión privada real, la cual, según su análisis, se ha detenido por la reforma al Poder Judicial impulsada por el oficialismo.

La intervención de Anaya Mota marca una línea de defensa contundente contra la política económica de la 4T, exigiendo responsabilidad fiscal y transparencia en el uso del dinero público y privado.

Sin embargo, pese a los argumentos de la senadora, la minuta fue aprobada por la mayoría del bloque mayoritario, aunque queda en el aire la advertencia sobre el costo real que estos proyectos tendrán para el erario mexicano en las próximas cuatro décadas.