Juan Carlos Hernández Ascencio
Conectados pero desinformados: los retos de la participación ciudadana juvenil mexicana en la era digital, fue presentado, durante la feria internacional del libro de Guadalajara 2025 en coedición INE – Tec de Monterrey, en una interesante conversación entre los coordinadores participantes y funcionarios electorales se habló del ecosistema mediático que está cambiando constantemente y se platea un tema que tiene que ver con ciudadanía digital fundamentalmente, y en el que ahí frente al público asistente se hicieron diversos cuestionamientos en torno a la sociedad principalmente joven respecto a su rol de conexión y desinformación hoy en la era digital.
La pregunta inicial era una pregunta muy difícil de hacerse, ¿qué está pasando con los jóvenes? ¿Cómo se conectan los jóvenes? ¿Qué están consumiendo los jóvenes? ¿Cómo hacer para que estos jóvenes que están hiperconectados y que esperaríamos que tuvieran una hiperparticipación, la tengan? Hay varios aspectos que se han planteado hoy sobre cómo se ejerce la ciudadanía, por ejemplo, ahora con las marchas de la Generación Z, los políticos, políticas esperaban ver el Zócalo lleno, protestando, cuando sus espacios de protesta no son los de la política tradicional o moderna como se planteaba, sino son otros.
Otra pregunta que hacer ¿cómo es esto en la política? Si estos jóvenes y estas jóvenes son quienes están tomando espacios distintos, pues entonces, ¿cómo es su participación política en términos de ciudadanía digital? Pero tal vez uno de los más importantes es que para estas generaciones, la generación más joven, no es ni siquiera ya X o Twitter, lo que era Twitter, Facebook ya es de una generación muy vieja. En una encuesta realizada por el Tec de Monterrey al preguntar ¿para ti quién es viejo? Los jóvenes dicen que es viejo alguien que nació antes del año 2000, por ejemplo. Entonces, pues esto ya nos dice que hay otras formas de participación que no son exactamente las nuestras.
Se dice entonces que, un estratega, no va a irse a hacer una campaña, tal vez, que llegue a estos jóvenes, que esté en X o que esté en TikTok incluso, sino que son redes sociales que están en los juegos, en Roblox, por ejemplo, o en juegos que están todo el tiempo, en donde están metidos todo el tiempo, porque ahí platican, ahí interactúan, ahí comparten opiniones, ahí conocen gente, y no son las redes sociales que todo el tiempo, estas generaciones más viejas, estamos acostumbrados a ver.
Entonces, qué otras formas de participación política nueva están ubicando nuevas generaciones y, buscamos explorar todos los espacios, haciendo una reflexión desde la cultura política, las nuevas formas de cultura política, por ejemplo, estos planteamientos de cambio de valores que ubica, pero no a nosotros, hoy con los teléfonos nos tomamos selfis como una expresión de narcisismo, que además es un narcisismo colectivo porque lo subimos a redes sociales. Entonces, son otro tipo de valores que, a lo mejor no estamos entendiendo.
Pero es una paradoja y es una paradoja porque en términos de información nunca los jóvenes habían tenido tanta posibilidad de estar tan informados como ahora y, pues también, nunca habíamos estado nadando en mares de tanta desinformación como estamos teniendo todos ahora y todos somos víctimas de la mala y falsa noticia.
Porque en la desinformación todo el mundo cae fácilmente y tiene que ver con temas educativos porque no estamos educando nosotros en esa información. Pero esta paradoja de estar hiperconectados, pero hiperdesinformados, tiene que ver con varios retos, justo es ese, el de la desinformación otro tiene que ver con la economía de la atención y uno más con los algoritmos.
Otro reto más importante, mencionado, es la polarización afectiva debido a que los jóvenes, están consumiendo emociones y entonces, ¿cómo hacemos para hacer que se emocionen por la democracia? ¿Cómo hacemos para educarlos también en que sientan y que entiendan la importancia que tiene la democracia para su vida? Porque lo que nos pasa muchas veces es que los jóvenes están confundiendo democracia con gobierno, dicen: “la democracia no sirve para nada, mira cómo estamos”. Pero los jóvenes lo ven así y entonces empiezan a ver las cosas en blanco y negro y eso se vuelve muy peligroso porque se dejan de hablar entre ellos mismos, porque descalifican al de enfrente y entonces empezamos a generar un discurso de odio del que va a ser muy, muy difícil regresar, y ello tiene que ver con la falta de alfabetización mediática.
Esto es un problema grave, porque tiene varias aristas el problema, por lo que debemos preguntar: quién sí sabe y quién no sabe y quién tiene redes sociales y quién no tiene redes sociales, quién la entiende y quién no, quién tiene la capacidad de leerlas y quién no. Un tema de conectividad puede ser un tema de celulares, puede ser, pero también hay un tema más profundo que tiene que ver con cómo llega la internet a los rincones más alejados del país.
¿Otro tema también que es de profundidad es saber si se le está enseñando a nuestros jóvenes a leer las redes sociales? ¿Le están enseñando a los jóvenes a diferenciar entre un hilo y otro, entre una persona y otra? ¿Les están enseñando a los jóvenes cómo diferenciar una noticia buena o mala?
Entonces, se vuelve un reto muy complejo, muy difícil de atender, y es que los jóvenes no están desinteresados en la política, en la economía, la educación o cualquier otro tema, están desinteresados en la forma en la que se les comunica todos esos temas y están desinteresados en lo que todos hemos venido haciendo, porque es lo mismo nada más que ahora en redes sociales.
Se tienen que ser mucho más atractivos los contenidos desde la sociedad civil, desde la política, desde las instituciones para poder hacer que los jóvenes realmente entiendan la importancia que tiene para ellos, y para eso se requiere invariable y necesariamente entender el ecosistema mediático en el que están ellos, si no entendemos ese ecosistema mediático estamos perdidos, nunca vamos a poder conectar con ellos.
En fin, me quedo y le comparto lo que dijo ahí Arturo Castillo Loza, consejero electoral del INE: “Las redes sociales, las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial son de hecho una de las amenazas existenciales fundamentales de la especie humana y esto suena muy exagerado, pero déjenme plantear dos cosas, ¿qué es lo que distingue al ser humano del resto de las especies? Son básicamente dos cuestiones, nuestra inteligencia individual y nuestra capacidad de colaborar a gran escala”.
“¿Qué está pasando con las redes sociales y más recientemente con la inteligencia artificial? Los efectos que estamos viendo a nivel cognitivo y a gran escala, es enorme, el decremento en la capacidad cognitiva de las personas para procesar y para retener información ya empieza a ser preocupante, es decir, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están empezando a sustituir el razonamiento que es aquello que nos daba una ventaja evolutiva”.
Señalando que “Las redes sociales y la forma en la que están estructuradas las tecnologías digitales, a pesar de que nos hiper conectan, nos hiper distancian, nos hiper especializan, están mermando seriamente en nuestra capacidad de diálogo y están mermando también seriamente nuestra capacidad de generar acuerdos, y esto nos lleva directamente al tema de la participación política y más destacadamente la participación política en democracia”.
Por lo que en definitivo el uso de estas nuevas tecnologías debe ser de una manera que nos permitan avanzar en fomentar no solamente la participación, sino también el diálogo, el entendimiento y la colaboración entre personas de distintas generaciones y de distintas ideologías, pero eso sí, no dejemos de razonar y crear buenos juicios basados en el buen conocimiento humanizado siempre. Y ¿usted está conectado? Si es así excelente ahora que, para estar informado, le invito a leer en Quadratin Jalisco ¡Hágale pues!
