TOLUCA, Estado de México.— En un golpe definitivo contra la impunidad interna, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ejecutó la baja masiva de 579 servidores públicos. Esta limpia institucional busca desarticular redes delictivas y frenar la corrupción en las áreas más sensibles de la procuración de justicia de la entidad.
El balance de la reestructuración fue presentado ante el Congreso local por el fiscal general José Luis Cervantes Martínez. El informe detalla la remoción de personal operativo clave que traicionó la confianza ciudadana:
- 281 agentes del Ministerio Público depurados.
- 119 empleados administrativos separados del cargo.
- 115 policías de investigación retirados de sus funciones.
- 33 peritos criminalistas dados de baja.
- 20 altos mandos y directivos removidos de sus puestos.
- 11 oficiales conciliadores cesados de inmediato.
Cárcel y rotación para romper complicidades
La estrategia anticorrupción no se limitó a los despidos. La FGJEM implementó la rotación estratégica de 1,060 elementos para romper vínculos de complicidad en las fiscalías regionales. Asimismo, 23 funcionarios públicos renunciaron al verse acorralados por investigaciones internas en su contra.
El combate a la ilegalidad escaló al terreno penal con la vinculación a proceso de 93 servidores públicos, entre ellos 66 policías municipales y 10 agentes ministeriales. Los acusados enfrentan cargos por cohecho, abuso de autoridad y falsificación de documentos. Hasta el momento, las autoridades han logrado 33 sentencias condenatorias con penas que van de los 2 a los 9 años de prisión.
Para mantener la vigilancia social, las autoridades estatales exhortan a la población a denunciar malas prácticas de manera anónima a través del Consejo de Participación Ciudadana del Edomex o mediante la línea directa 800 702 87 70.





