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mayo 14, 2026

Polígrafo Digital

Noticias y Análisis Político

Activistas de Greenpeace escalan Bellas Artes para frenar megaparque de Royal Caribbean en Mahahual

CIUDAD DE MÉXICO. — Activistas de la organización ecologista Greenpeace escalaron las estructuras frente al Palacio de Bellas Artes para desplegar una manta gigante contra el megaproyecto turístico Perfect Day México, proyectado por la naviera Royal Caribbean en el pueblo costero de Mahahual, Quintana Roo. Con la consigna “¿Toboganes o protección ambiental?”, la organización exige a las autoridades federales frenar lo que califican como un modelo de “turismo depredador” inminente.

El conflicto escaló tras la presentación de un estudio independiente que revela graves omisiones en el informe ambiental de la empresa. El documento de la naviera omitió registrar la presencia de jaguares y tortugas marinas carey, ambas especies en peligro de extinción que habitan el terreno de 90 hectáreas destinado al megaparque acuático.

Un gigante de concreto frente a un pueblo maya

El diseño de Perfect Day México contempla la construcción de albercas masivas, ríos artificiales y toboganes de más de 60 metros de altura. La infraestructura operará bajo un modelo privado exclusivo para cruceristas, proyectando el desembarque de 21,000 turistas diarios. Esta cifra cuadruplica la población total de Mahahual, que apenas cuenta con 3,000 habitantes permanentes y carece de la infraestructura de servicios básicos para procesar tal volumen de desechos.

Los ambientalistas alertan que la cimentación profunda del parque destruirá el suelo kárstico de la región. El plan de la empresa incluye inyectar aguas residuales tratadas en pozos profundos, una técnica que Greenpeace denuncia por el riesgo crítico de contaminar el acuífero subterráneo y acelerar el colapso del Sistema Arrecifal Mesoamericano, la segunda barrera de coral más grande del planeta.

El Gobierno Federal bajo presión

La protesta en la capital ocurre en un momento legal decisivo, luego de que un tribunal federal desechara los amparos interpuestos por habitantes locales, dejando la resolución final estrictamente en manos de las autoridades ambientales.

Ante la presión civil, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) emitió un comunicado aclarando que el megaparque no cuenta con autorización ambiental y sigue bajo evaluación técnica. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura firme al declarar que “no se permitirá ningún proyecto que dañe el arrecife” de Quintana Roo, sugiriendo que la multinacional deberá modificar drásticamente sus planes o reubicar la obra.

Royal Caribbean defiende el desarrollo argumentando que conservará 45 hectáreas de manglar y selva dentro del predio. Sin embargo, Greenpeace mantiene activa una petición ciudadana que ya suma miles de firmas para exigir el rechazo definitivo a la Manifestación de Impacto Ambiental.

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