CIUDAD DE MÉXICO — En un debate que encendió la polémica sobre la política fiscal del país, la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres Guadarrama, se pronunció abiertamente a favor de aplicar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las herencias y legados, bajo el argumento de que la falta de gravámenes en estos rubros perpetúa la desigualdad social. Sin embargo, el pleno del máximo tribunal del país rechazó la propuesta por mayoría de votos.
La discusión tuvo lugar durante una sesión pública de la SCJN en la que se analizaba la constitucionalidad de cobrar impuestos a los fondos de las Afores retirados por los herederos de trabajadores fallecidos.
Durante su intervención, la ministra Batres calificó de “injusto” el marco fiscal vigente que exime de pagos a las sucesiones patrimoniales.
“Yo creo que lo injusto es que no se graven las herencias y el legado… una persona recibe un recurso que no provino de su esfuerzo… y en estricto sentido reproduce desigualdades sociales”, afirmó textualmente la ministra.
Batres defendió que el Máximo Tribunal de la Nación tiene la obligación de favorecer la redistribución de la riqueza mediante mecanismos fiscales que penalicen la acumulación hereditaria.
La postura de Batres no encontró el eco suficiente entre sus homólogos. Una mayoría de seis ministros votó en contra del proyecto, confirmando que las herencias deben permanecer exentas de impuestos, tal como ocurre en el caso analizado por analogía con la ley fiscal.
Con esta resolución, el marco normativo de México se mantiene sin cambios debido a que el artículo 93, fracción XXII, de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece que los ingresos percibidos por herencia o legado continúan totalmente libres del pago de ISR.
Este fallo del pleno frena cualquier intento judicial inmediato por modificar la interpretación de la ley en perjuicio de los herederos, garantizando la seguridad jurídica.
Las declaraciones de la ministra Batres desataron una fuerte ola de reacciones negativas en redes sociales, así como entre especialistas en derecho fiscal y cámaras empresariales.
Los críticos de la propuesta argumentan que gravar las herencias constituye un doble gravamen injustificado. Destacan que los bienes, propiedades y ahorros que conforman un patrimonio ya pagaron los impuestos correspondientes (como ISR, IVA o predial) durante el tiempo en que la persona fallecida trabajó para generarlos, por lo que cobrar un impuesto nuevo al momento de la sucesión resulta confiscatorio.
Por ahora, la iniciativa de la ministra queda únicamente como un posicionamiento ideológico dentro de la Corte, dejando a salvo el patrimonio familiar de los mexicanos frente al fisco.





