Un festejo deportivo derivó en un grave caso de violencia de género y crisis política para el partido oficialista en la entidad. El titular de la Secretaría de Jóvenes de Morena en Zacatecas, Jaime Castillo Castillo, fue removido de sus funciones partidistas luego de ser exhibido propinando un puñetazo en el rostro a una mujer en pleno Centro Histórico de la capital.
Los hechos ocurrieron la noche del miércoles 24 de junio de 2026. Cientos de aficionados se congregaron en el cruce de la Avenida Hidalgo y el callejón de El Santero para celebrar la victoria de la Selección Mexicana ante República Checa. En medio de la aglomeración, una conductora de servicio de transporte por aplicación quedó varada en su automóvil azul.
Según los reportes de prensa y los metrajes difundidos por testigos, un grupo de civiles rodeó el vehículo y comenzó a sacudirlo de forma violenta. Al verse en peligro, la conductora intentó avanzar de manera paulatina para librar el tumulto. Fue en ese instante cuando Jaime Castillo Castillo interceptó la unidad, intercambió palabras con la conductora y, metiendo el brazo por la ventanilla abierta del piloto, le asestó un golpe directo a la cara.
Tras el ataque, la víctima aceleró inmediatamente para resguardarse, mientras que cibernautas iniciaron una campaña de búsqueda que permitió identificar al funcionario partidista.
La dirigencia de Morena en Zacatecas emitió un enérgico comunicado en el que manifestó su “total deslinde” de las conductas de Castillo Castillo. Como primera medida, el implicado fue suspendido de forma expedita de sus funciones al frente de la Secretaría de Jóvenes del Comité Ejecutivo Estatal.
De igual manera, el Consejo Estatal inició las acciones estatutarias ante las comisiones internas competentes para proceder con su baja formal definitiva. La dirigencia argumentó firmemente que en Morena no hay espacio para la violencia, y mucho menos si esta es ejercida en contra de las mujeres.
En el ámbito penal, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) confirmó la apertura de una carpeta de investigación tras recibir la denuncia formal de la víctima. Las autoridades ministeriales coordinaron un proceso de mediación legal luego de que el agresor fuera localizado y se mostrara dispuesto a reparar el daño económico y de salud provocado.
Hasta antes del altercado, Castillo Castillo mantenía un perfil de ascendencia política dentro del relevo generacional de la llamada Cuarta Transformación a nivel local. El exdirigente es egresado de la Unidad Académica de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Además de su posición partidista, se desempeñaba activamente como auxiliar de diputado en el Poder Legislativo del Estado de Zacatecas. Por esta labor legislativa, el joven percibía una remuneración económica neta de 20 mil pesos mensuales.
Tras el escándalo, compañeros de su alma mater y colectivos locales señalaron que el exdirigente cuenta con antecedentes informales de temperamento conflictivo. Adicionalmente, comenzaron a circular otros videos en redes sociales donde se le observa intentando reñir a golpes en eventos públicos previos.
El implicado procedió a dar de baja todas sus cuentas digitales para evitar el linchamiento virtual, mientras las investigaciones continúan su curso.





