Informa Marina deceso de la periodista Roxana Guzmán en Veracruz tras detención de “Delta 7”; familia espera pruebas de ADN
COATZACOALCOS, VERACRUZ.– El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México y la Secretaría de Marina (SEMAR) informaron este viernes sobre la muerte de la comunicadora Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora del portal Pulso Informativo del Sureste. La información trascendió tras la captura de José del Carmen “N”, alias “Delta 7”, identificado como el presunto líder criminal detrás de su privación de la libertad.
El arresto de “Delta 7” se ejecutó en el municipio de Coatzacoalcos mediante un operativo de inteligencia naval coordinado con fuerzas estatales. De acuerdo con los reportes oficiales de la SEMAR, el detenido confesó el homicidio e indicó la ubicación exacta de un rancho en el municipio de Moloacán donde el cuerpo fue abandonado. Elementos forenses y federales mantienen resguardado el sitio.

Familiares exigen certeza científica
A pesar del pronunciamiento de las fuerzas federales, la familia de Roxana Guzmán emitió un comunicado aclaratorio de manera inmediata. Los familiares puntualizaron que, formalmente, las autoridades ministeriales no les han entregado una confirmación científica definitiva a través de pruebas periciales de ADN que identifiquen legalmente los restos localizados. Por tal motivo, la familia precisó que esperará los dictámenes genéticos oficiales antes de emitir una postura definitiva sobre el paradero de la periodista.
Desarticulan red de complicidad policial
En paralelo a la detención del presunto autor material, las investigaciones de las autoridades locales y federales derivaron en el arresto de cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste. A los uniformados se les vincula directamente con la colaboración, facilitación logística y protección del grupo delictivo que operaba en la región donde se cometió el crimen. Con estas capturas, suman seis las personas presentadas ante el Ministerio Público por este caso.
Un secuestro bajo la lupa federal
El caso inició el pasado 2 de junio de 2026 en el municipio de Nanchital, Veracruz. Un comando de sujetos armados irrumpió con violencia en la vivienda de la periodista para llevársela. El rapto quedó registrado en un fragmento de video capturado por el teléfono celular de la propia víctima, material que se difundió en redes sociales y provocó que la Fiscalía General de la República (FGR) atrajera el expediente debido a su labor periodística. Guzmán Ramírez ya había alertado previamente sobre situaciones de hostigamiento en la zona, bajo un contexto donde la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) también participa en el caso.
Crisis persistente contra la libertad de prensa
Este ataque se suma a la severa crisis de violencia que enfrenta el gremio periodístico en México, país considerado uno de los más peligrosos del mundo para ejercer la profesión sin encontrarse en una zona de guerra activa. El estado de Veracruz se mantiene históricamente como una de las regiones más críticas para la prensa local, donde el asedio de grupos delictivos, la colusión de autoridades locales y los altos niveles de impunidad continúan silenciando las voces informativas de las comunidades.





