CIUDAD DE MÉXICO. – En un movimiento estratégico para la infraestructura ambiental del sur-sureste del país, el Gobierno del Estado de Oaxaca, representado por el titular de la Consejería Jurídica y Asistencia Legal, Geovany Vásquez Sagrero, formalizó el acuerdo para la ocupación del predio donde se construirá el Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU) en el municipio de Santa María Huatulco.
La firma del instrumento jurídico se realizó en colaboración con el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS), organismo de la SEDATU, representado por el Lic. Luis Alfonso Torres Medina y el Lic. Juan Manuel Torres Quezada.
Este paso es fundamental para consolidar una obra que busca poner fin a las crisis sanitarias derivadas de los basureros a cielo abierto en una de las zonas turísticas más importantes de México.
El CIRRSU de Huatulco forma parte de una red de infraestructura de vanguardia inspirada en modelos de economía circular.
El proyecto en la región de la Costa contempla una inversión superior a los 150 millones de pesos para su fase inicial. A nivel estatal, el modelo CIRRSU representa una inversión global de más de 500 a 600 millones de pesos para transformar el manejo de desechos.
El sistema está diseñado para manejar un volumen considerable de residuos diarios, con el objetivo de reutilizar más del 70% de los desechos captados.
La planta no solo evitará la contaminación de suelos y mantos freáticos, sino que procesará residuos orgánicos para convertirlos en biofertilizantes que serán entregados de forma gratuita a productores locales.
Además, se estima que la operación de estos centros genera alrededor de 120 empleos directos por sede.
Los materiales no reciclables se procesarán para crear combustible derivado de residuos, destinado a industrias como la cementera, reduciendo así el uso de combustibles fósiles.
Geovany Vásquez Sagrero subrayó que esta acción es fruto de una coordinación estrecha con el Gobierno de México, asegurando que la “Primavera Oaxaqueña” prioriza proyectos de desarrollo sostenible que garantizan el bienestar y la salud pública de los oaxaqueños a través de la legalidad y el ordenamiento territorial.

En la firma también estuvo presente Diego Ramos Robles, director general del Organismo Operador de Residuos Sólidos del Estado de Oaxaca (FORSO), quien será el encargado de supervisar que la tecnología aplicada cumpla con los más altos estándares ambientales nacionales e internacionales.

