QUINTANA ROO – En un fallo histórico, un Tribunal Colegiado ha dictado una suspensión definitiva sobre las obras del Tramo 5 del Tren Maya, que conecta Cancún con Tulum. La resolución judicial exige a las autoridades federales frenar las actividades hasta que se garantice la integridad de los ecosistemas subterráneos de la región.
La disputa legal por el sureste mexicano alcanzó un nuevo hito este mes de febrero. El tribunal determinó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) debe implementar de forma inmediata acciones de verificación, inspección, conservación y resguardo en el trazado del proyecto.
Supervisión obligatoria ante daños documentados
La orden judicial, impulsada por recursos de amparo del colectivo Sélvame del Tren, señala que las obras solo podrán seguir adelante si se acredita el cumplimiento estricto de las condicionantes ambientales. Los magistrados basaron su decisión en el riesgo de daños irreversibles a:
- Cenotes y cuevas: El sistema de cavernas que sostiene el suelo de la zona.
- Acuífero Maya: La principal reserva de agua dulce de la península.
- Fauna y flora local: Afectadas por el desmonte y la infraestructura.
Autoridades bajo la lupa
El fallo se dirige específicamente a la Subprocuraduría de Recursos Naturales y a la Dirección General de Delitos, instituciones que ahora tienen la responsabilidad legal de documentar que no existen derrames de cemento o afectaciones por el hincado de pilotes en el subsuelo, como han denunciado activistas y expertos en medios como El Universal y Animal Político.
Hasta que los estudios geológicos y geofísicos no sean validados por el juzgado, los trabajos en el Tramo 5 Sur permanecerán paralizados, marcando uno de los desafíos jurídicos más significativos para el megaproyecto federal en 2026.





