21 septiembre, 2022

Poder Judicial ordena a la SEP mantener grados escolares vigentes

El movimiento “Educación con Rumbo” logra detener reformas al modelo educativo mientras no se garantice la participación de la Sociedad Civil.

Como parte de la estrategia del movimiento “Educación con Rumbo” para garantizar el derecho humano de los niños a la educación, en el amparo radicado en el Juzgado Octavo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, bajo el expediente 1220/2022, se concedió una suspensión definitiva que impide a la SEP eliminar los grados escolares y la facultad de los maestros de evaluar a los alumnos.

El abogado constitucionalista Miguel Ángel Ortiz, de la firma Cuatrecasas, refirió que la orden del Poder Judicial de la Federación para que la SEP imparta la educación básica mediante grados escolares se basó en la defensa del derecho humano a una educación de calidad. Lo anterior, considerando que la propia Ley General de Educación emitida por esta administración establece en su artículo 43 que la educación debe ser multigrado, por lo cual aseveró que la eliminación de grados escolares o sustitución por fases de aprendizaje resulta contraria a la propia Ley y a la Constitución.

Adicionalmente refirió que la decisión del Poder Judicial es un precedente relevante pues incentiva a la Sociedad Civil a seguir participando en la defensa de los derechos humanos de los niños, pues existe un sistema de contrapesos que funciona frente a decisiones arbitrarias que atentan contra el derecho humano a la educación de los niños y de los padres de familia a participar en el diseño de los planes educativos.

Por su parte Paulina Amozurrutia, Coordinadora Nacional de Educación con Rumbo hizo un llamado a la nueva administración de la Secretaría de Educación para instalar una mesa de dialogo con la Sociedad Civil de cara al Programa Piloto de Educación que se pretende instrumentar en 960 escuelas públicas a fin de que se puedan exponer las debilidades del citado programa, al considerar riesgoso que se utilice un modelo “prueba- error” con los niños sin que exista claridad en su implementación.

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