Ciudad de México. — La magnitud de la crisis humanitaria por la que atraviesa México en materia de personas desaparecidas exige una respuesta inmediata, coordinada y desprovista de cualquier sesgo político por parte del Estado, afirmó la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
Durante una conferencia de prensa en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la diputada federal hizo un enérgico llamado a priorizar la atención de las víctimas y a respaldar de manera contundente el trabajo de los colectivos de madres buscadoras en todo el país. Poner fin a esta problemática, sostuvo, debe consolidarse como una prioridad nacional absoluta que trascienda agendas de partidos y divisiones políticas.
Para dimensionar la gravedad del panorama actual, la legisladora expuso cifras oficiales que reflejan la profundidad de la emergencia: el registro nacional contabiliza ya 135,105 personas desaparecidas, a lo que se suman más de 72,000 restos humanos sin identificar y la localización de miles de fosas clandestinas a lo largo del territorio mexicano. Ante este escenario forense y humanitario, López Rabadán insistió en que el diálogo constructivo es apenas un paso inicial, ya que el verdadero objetivo de las instituciones debe centrarse en traducir los acuerdos en resultados ministeriales claros y transparentes.
Como ruta crítica para reestructurar la estrategia nacional de búsqueda, la presidenta de la Mesa Directiva planteó una serie de demandas clave dirigidas a los distintos órdenes de gobierno. Entre los puntos más urgentes destaca la necesidad de un incremento presupuestal significativo para robustecer a las comisiones de búsqueda y a los servicios periciales, así como una fuerte inversión en herramientas tecnológicas modernas y bases de datos genéticas eficientes. Asimismo, demandó garantizar la seguridad e integridad física de las familias que realizan rastreos en campo y aprovechar los mecanismos de asistencia técnica que ofrece el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Finalmente, la diputada reiteró que las puertas del Poder Legislativo permanecerán abiertas para escuchar las exigencias de la sociedad civil, recalcando que la deuda histórica con las familias de los desaparecidos solo comenzará a saldar la justicia, la verdad y la localización de sus seres queridos.





