CIUDAD DE MÉXICO – En el marco de la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en territorio norteamericano, el Gobierno de México endureció su postura diplomática frente a la República del Ecuador. La Subsecretaría para América Latina y el Caribe emitió un memorándum interno restrictivo. El documento insta a todo el personal de la Administración Pública Federal a cortar cualquier tipo de acercamiento con las autoridades ecuatorianas.
La instrucción surge en vísperas del esperado encuentro deportivo entre las selecciones de ambos países en el torneo mundialista.
Prohibición total de eventos conjuntos
El documento oficial filtrado enfatiza la obligatoriedad de respetar el vigente estado de ruptura de relaciones diplomáticas y consulares entre las dos naciones. La dependencia federal instruyó formalmente a las representaciones mexicanas a cumplir de manera estricta los siguientes puntos:
- Abstenerse de organizar eventos de carácter bilateral o multilateral que involucren de algún modo al país sudamericano.
- Evitar participar conjuntamente en actos públicos, diplomáticos o de esparcimiento con funcionarios ecuatorianos.
- Suspender cualquier contacto formal con representantes o diplomáticos del Ecuador dentro del marco del torneo deportivo.
Un conflicto que se mantiene congelado
Esta estricta medida restrictiva es una consecuencia directa del grave incidente ocurrido el 5 de abril de 2024. En esa fecha, las fuerzas de seguridad ecuatorianas incursionaron por la fuerza en la Embajada de México en Quito. El asalto tuvo como objetivo arrestar al exvicepresidente Jorge Glas. Él se encontraba refugiado en las instalaciones tras haber recibido asilo político formal por parte del Ejecutivo mexicano.
Desde este acontecimiento, la Cancillería mexicana suspendió la totalidad de los lazos políticos, consulares y diplomáticos con la nación andina. El caso se mantiene actualmente bajo litigio en los tribunales internacionales. Las instrucciones de la SRE dejan claro que la Copa del Mundo no será motivo para flexibilizar la política exterior ni la exigencia de respeto a la soberanía nacional.





