lun. Ene 27th, 2020

México pide a Irán y Estados Unidos “actuar con mesura”

El posicionamiento del gobierno mexicano se da en medio de una escalada en el conflicto provocado por los recientes ataques a tropas estadounidenses apostadas en Iraq y la respuesta de Estados Unidos al asesinar por orden directa del Presidente Donald Trump, al segundo hombre más importante de Irán, Qasem Soleimaní.

Ciudad de México.- Por medio de cuenta de Twitter, la Secretaría de Relaciones Exteriores, dedicó dos publicaciones al conflicto en Medio Oriente, tras el bombardeo de Estados Unidos para matar a un alto mando del gobierno de Irán.

Esta es la primera vez que el gobierno de México se pronuncia al respecto, ya que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador ha evitado hablar sobre ello, aduciendo que es un tema de política exterior que a él no le compete.

Este domingo, en la cuenta oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la dependencia aseguró que el gobierno de México “sigue con preocupación los recientes sucesos en Iraq e Irán”, e hizo un llamado a los actores involucrados a actuar con mesura para evitar elevar las tensiones en la región.

“En apego a los principios constitucionales de política exterior, refrenda el valor del diálogo y la negociación en la solución de controversias internacionales”, resaltó.

El posicionamiento del gobierno mexicano se da en medio de una escalada en el conflicto provocado por los recientes ataques a la embajada norteamericana y tropas estadounidenses apostadas en Iraq, así como a la respuesta de Estados Unidos al asesinar por orden directa del Presidente Donald Trump, al segundo hombre más importante de Irán, Qasem Soleimaní, a quien acusaron de apoyar a los grupos que perpetraron los ataques y de planear otros atentados.

Ante las probables represalias por parte de Irán y los grupos extremistas afines, Estados Unidos inició el despliegue de más de 3 mil soldados. Países como Reino Unido, Francia, Alemania e incluso Rusia y China, han hecho un llamado a la prudencia y al diálogo, advirtiendo que una escalada en el conflicto podría tener “consecuencias desastrosas para la región”.