Ante la reciente ola de violencia que ha sacudido a la región, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) puso en marcha un operativo de alto impacto en el estado de Durango. En menos de una semana, la federación ha sumado 690 elementos del Ejército Mexicano para blindar las principales carreteras, la capital y los municipios colindantes.
El reforzamiento militar, caracterizado por el despliegue escalonado de tropas de élite y unidades blindadas, busca contener las operaciones de los grupos delictivos y recuperar la tranquilidad de las familias duranguenses.
Un arribo escalonado de tropas de élite
El despliegue comenzó formalmente el pasado miércoles 10 de junio con el aterrizaje, en el Aeropuerto Internacional Guadalupe Victoria, de un Boeing 737-800 de la Fuerza Aérea Mexicana. A bordo viajaban 90 efectivos del Cuerpo de Fuerzas Especiales, conocidos coloquialmente como “Murciélagos” por su especialización en incursiones sigilosas y operaciones tácticas de baja visibilidad.
La movilización terrestre y aérea se intensificó durante el fin de semana con la llegada de otros 600 soldados de distintas regiones del país. Entre los contingentes recién incorporados destacan:
- Regimiento del Arma Blindada: Un grupo de 300 militares acompañados por 22 vehículos blindados, procedentes de Querétaro.
- Batallón de Infantería: 300 elementos pertenecientes al 78/o. Batallón de Infantería, provenientes de la Ciudad de México.
Operativos con autonomía federal
La fuerza de tarea tiene la encomienda de ejecutar labores de prevención del delito, reconocimientos terrestres, patrullajes de alta visibilidad y el establecimiento de puestos militares de seguridad en vías de comunicación clave. Habitantes de la capital reportaron también una intensa movilización aérea por parte de helicópteros de la fuerza federal sobrevolando sectores estratégicos.
De acuerdo con declaraciones del secretario general de Gobierno de Durango, Héctor Vela Valenzuela, las acciones corresponden a estrategias planificadas de manera estrictamente confidencial por el Gobierno Federal.
“Son actos de autoridad y, cuando son operativos 100 por ciento federales, no nos involucran; es decir, no se suben ni a la Mesa de Seguridad”, precisó el funcionario local.
Aunque el grueso de los militares se integró de inmediato a las patrullas de disuasión ciudadana, los operativos coordinados entre el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional ya han arrojado los primeros golpes a las estructuras criminales en la entidad. Reportes oficiales confirmaron que en un reciente enfrentamiento y cateo en el poblado de Casablanca se logró la detención de 6 civiles, así como el decomiso de armamento y el aseguramiento de 16 vehículos, varios de ellos con blindaje artesanal.
Las autoridades castrenses enfatizaron que el personal actuará en todo momento bajo los lineamientos de la Ley Nacional Sobre el Uso de la Fuerza, priorizando el respeto a los derechos humanos para restablecer un ambiente de paz en el estado.





