“Entraríamos en caos”: Monreal sepulta promesa de campaña de derogar la Ley del ISSSTE 2007 por inviabilidad financiera
CIUDAD DE MÉXICO — El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, calificó como “económica y presupuestariamente imposible” la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Con esta declaración, el bloque oficialista frena de forma definitiva una de las promesas más recurrentes de la campaña presidencial de 2024, desatando duras críticas por parte del sector magisterio.
La exigencia de eliminar dicha ley, implementada originalmente bajo el sexenio de Felipe Calderón para sustituir el régimen solidario de pensiones por cuentas individuales (Afores), ha vuelto al centro del debate debido a las crecientes movilizaciones y paros nacionales de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE).
Un boquete financiero impagable
De acuerdo con los análisis técnicos expuestos tanto por el Poder Legislativo como por el director general del ISSSTE, Martí Batres, y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, revertir la reforma requeriría un fondo cercano a los 7 billones de pesos, el equivalente a 20 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
“Entraríamos en un caos. Entraríamos en la insatisfacción del pago de policías, del pago de doctores, del pago de enfermeras, del pago para la infraestructura, del pago para el mantenimiento del país”, advirtió Monreal Ávila al defender que los recursos del erario no pueden absorber un impacto de tal magnitud sin colapsar las funciones más elementales del Estado mexicano.
El peso de las promesas de campaña
El anuncio ha generado una profunda indignación entre las bases magisteriales. Durante su campaña, la actual mandataria federal aseguró de forma reiterada que se buscaría un esquema para rescatar las jubilaciones dignas y revertir los efectos de la reforma de 2007, la cual redujo severamente las tasas de reemplazo de los maestros jubilados.
No obstante, la realidad presupuestaria ha obligado al Ejecutivo a matizar de manera drástica sus compromisos, reconociendo públicamente que la derogación total provocaría una carga que el Estado no puede afrontar sin poner en riesgo los programas de bienestar y la obra pública.
¿Cuál es la alternativa del gobierno?
Ante la imposibilidad de desaparecer el régimen de cuentas individuales, la administración federal ha planteado una ruta intermedia que consiste en:
- Fortalecer a PensionISSSTE como una entidad netamente pública.
- Crear una aseguradora 100% pública encargada exclusivamente de administrar y eficientar la entrega mensual de pensiones a los trabajadores retirados.
- Utilizar el Fondo de Pensiones para el Bienestar como un mecanismo de compensación complementaria para elevar los montos de retiro, sin alterar la estructura legal de 2007.
A pesar de estas propuestas alternativas, la CNTE ha manifestado que mantendrá sus jornadas de protesta, argumentando que las medidas complementarias resultan insuficientes ante el severo detrimento que sufren sus derechos laborales históricos.





